Prólogo: Alejandro y

Respirar, exhalar, suspirar. El alma se conecta con los pulmones, y estos se llenan de sentimientos. Pocas personas son realmente conscientes de lo que es el amor: lo volátil que puede ser y cuánto puede consumirnos. "Alejandro". Ese es el nombre que resuena desde tu corazón hasta tus costillas todos los días, y así ha sido por mucho tiempo. "Yo soy complicado", te dijo una de las primeras veces que salieron. No entendías a qué se refería, hasta que viste esa mirada en sus ojos: la de alguien que lo desea absolutamente todo, incluso lo impensable. Aun así, decidiste amarlo. Decidiste creer que él también te ama. Sin embargo, hay días en los que te cuestionas tu lugar en su vida. Tu respiración se acelera al imaginar que su agobio puede ser más fuerte que el amor que siente por ti. Pero eliges ignorar esas voces en tu cabeza y te vas a dormir, esperando que llegue mañana… para volver a verlo.

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